El próximo sábado 21 de junio, a las 12 de la mañana, en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial carrichana tendrá lugar mi toma de posesión como Cronista Oficial de la Villa de Carriches (Toledo).
miércoles, 11 de junio de 2014
domingo, 2 de marzo de 2014
UN DETALLE...DESCONOCIDO
Os quiero acercar, en esta ocasión,
una imagen muy conocida de nuestro retablo mayor de la Colegiata de Torrijos. Claro,
desde otro punto de vista.
En muy pocas ocasiones hemos
tenido la oportunidad de ver tan de cerca la escena de la Santa Cena, y tuvimos
la oportunidad cuando se restauró en el año 2006. Los andamios nos lo pusieron
muy fácil.
Se puede ver de cerca a varios de
los apóstoles, San Juan postrado a los pies del Señor, el cáliz…la mesa del cenáculo
(con el cordero, y varios panes) y un personaje desconocido que se asoma a la
escena.
¿Alguien sabrá de quien se trata?
domingo, 9 de febrero de 2014
LOS INICIOS DE...MI HISTORIA
En estos días se cumplen 21 años
de mi primer trabajo sobre Carriches, una primera historiografía carrichana que
sólo publiqué para la familia, y de la que tengo muy buenos recuerdos. Un gran
trabajo de recopilación, miles de horas de trabajo en diferentes archivos.
Ese gusanillo por esta ciencia
humana surgió en el Colegio San Gil de Torrijos, de manos de mi maestro D.
Julio Longobardo, y se vio aumentada ya en el Instituto Alonso de Covarrubias
por otro de mis profesores de Historia, Florencio Huerta.
Después de ese curso, 3º de BUP,
las investigaciones, cartas a los diferentes archivos, fotocopias de
documentos, se hicieron muy comunes y necesarios en el devenir diario.
Muy pronto me llamaron para
participar en la redacción de El Pregonero, el libro de las fiestas de
Carriches, que por aquel entonces repuntaba en contenidos.
Buen ojo tuvo D. José Talavera,
por entonces párroco de Carriches y encargado de escribir sobre la historia
local, al encargarme el primero de mis artículos sobre la historia para El
Pregonero de 1995: El órgano actual de la Cátedra de San Pedro.
Esa entrega y dedicación tuvo la
primera de las recompensas, y no vino de manera oficial por ninguna
institución, sino por la Asociación Cultural “Los Carrichanos” en agosto de
1996 que me entregó una placa “en agradecimiento a tus trabajos realizados
sobre la historia de Carriches”.
Con sumo respeto, al año
siguiente, me dedicaron en El Pregonero un artículo, en el que me daban la
bienvenida a la inacabable tarea de servir a los demás. A la vera de La Encina,
maduró la pluma de mis trabajos, mientras ya se estaba fraguando en ese tiempo
la primera de mis publicaciones: realizar una crónica del acontecimiento
histórico más importante de Carriches, la concesión del título de Villa.
Revisando los documentos me di
cuenta de la fecha de la concesión, y que el 27 de noviembre de 1999 se
cumplirían 250 años, y encima era sábado. Una oportunidad de celebrarlo por
todo lo alto.
Todas esas ideas, ilusiones, el
proyecto realizado, dieron lugar al nacimiento de la Asociación Patrimonio
Cultural Villa de Carriches, allá por el año 1997, y la publicación de la
Revista Cultural Adovea, una de esas “hijas” amada y cuidada con detalle.
Pero llegó el momento más
importante, la celebración del 250 Aniversario del Real Privilegio de Villa, y
con él mi primer libro en 1999.
Mucho trabajo, grandes sueños,
importantes esperanzas, algunos desengaños, organizando un extenso programa de
actos para ese aniversario, que se vino abajo, cual castillo de naipes al soplo
de un mal viento.
Apartado de las celebraciones
oficiales, tuvimos que organizar el acto de presentación en el Colegio de
Carriches, ya que el nieto del tío Nino y la tía María o del tío Benito y la
tía Tomasa, que tanto monta…, no tenía la suficiente “categoría” para hablar
del Privilegio como podría tener el Presidente del CSIC, a pesar de conocerme
al dedillo el dichoso documento.
Con la asistencia de mi familia,
mis amigos, incluso D. Julio Longobardo, realizamos la presentación de “En
Testimonio de Verdad”. El Conde de Orgáz tuvo el acierto de presentarse por
sorpresa, y me agradeció personalmente el gran trabajo realizado.
Fue todo un éxito, de público, de
ventas (se agotaron todos los ejemplares), y lo más importante, el
reconocimiento que las instituciones quisieron arrebatarme para mayor gloria de
sus representantes, me fue concedido por la gente del pueblo, los lectores, que
son los que se interesaron por mi trabajo.
Desde entonces he seguido
acercando el pasado común de los carrichanos hasta el presente, mediante
artículos, publicaciones, entrevistas, etc. Porque cuando las tradiciones
orales se van perdiendo a medida que los pueblos crecen, cuando los pequeños
sólo escuchan a los abuelos cuando van a por “la paga”, cuando las fotos
antiguas han desaparecido de nuestros cajones para dar paso a las viejas
tecnologías... es entonces cuando cobran toda su importancia los encargados de
documentar los tiempos presentes para que en el futuro sean recordados y no se
olviden.
lunes, 20 de enero de 2014
SAN SEBASTIÁN Y LOS MORRACHES DE CARRICHES
Para Reyes comen los bueyes; para San Sebastián come el
gañán.
Ya ha
llegado el 20 de enero, y con él celebramos la festividad de San Sebastián,
santo de singular renombre por su gran devoción en el siglo XVI gracias a su
abogacía contra la peste y las epidemias.
Según la
tradición cristiana, Sebastián fue un soldado romano que se convirtió al
cristianismo y se le dio muerte por razón de su fe. La Iglesia le venera, por
ello, como mártir. Se le
representa semi-desnudo. De lo que no hay duda es de la presencia de este santo
en la comarca según consta por la existencia de cofradías bajo su advocación en
Malpica de Tajo, Torrijos, y también en Carriches.
Esta cofradía tenía su sede en la parroquia y no tenemos
datos del año de su fundación, aunque existen noticias de ella a finales del
siglo XVI.
Lo
característico de esta cofradía carrichana son los famosos “morraches”
conocidos por la localidad vecina de Malpica de Tajo. Carriches también tuvo
estos danzantes, para pedir limosnas para la celebración de las fiestas del
santo. Después de la Guerra de la Independencia, extinguida la cofradía,
siguieron saliendo los morraches a pedir limosna, pero esta vez, se agregaron
las rentas a la Cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio.
jueves, 9 de enero de 2014
TORRIJOS HISTÓRICO, A VISTA DE PÁJARO
De regreso, en el nuevo año, os invito a conocer...y reconocer una imagen de Torrijos desde otro punto de vista...a vista de pájaro.
En ella podemos ver la Villa de Torrijos a mediados del siglo XX, con la Colegiata, la Capilla del Cristo (donde reconocemos la espadaña y el camarín), la antigua Casa de los Arce y el Cine Margoy en la Plaza del Cristo. También se conoce la chimenea de la alcoholera y con mucha vista...al fondo...el castillo de Caudilla.
Otra mirada, desde las alturas, de aquel Torrijos de nuestra memoria colectiva.
lunes, 23 de diciembre de 2013
SOBRE TODO...FELIZ NAVIDAD
El otro día me puse a buscar una fotografía, entre los cientos de imágenes que he tomado durante todo el año 2013, para felicitar la Navidad. Lo tenía complicado, pero creo que lo logré.
Feliz Navidad a todos
miércoles, 27 de noviembre de 2013
EL PRIVILEGIO REAL DE VILLA DE CARRICHES
Hoy se cumplen 264 años de la
Concesión por parte del rey Fernando VI del Privilegio Real de Villa a
Carriches, el acontecimiento histórico más importante de toda su Historia.
Hace ya 14 años de la publicación
de mi primer libro, “En Testimonio de
Verdad. El Proceso de Villazgo de Carriches (1748-1749)”, donde pude
recopilar toda la información relativa a este hecho, y del que a continuación
os traigo un pequeño resumen.
En 1748, el Lugar de Carriches
pertenecía al Estado y Señorío del Conde de Orgaz, bajo la jurisdicción de la Villa de Santa Olalla. Tenía
una población de 500 vecinos, dedicados mayoritariamente a la agricultura y a
la ganadería, trabajos de los que vivía todo el pueblo.
Pero Santa Olalla y sus justicias
ocasionaban en los carrichanos "notables
y crecidas molestias y vejaciones” tanto en las personas como en su
patrimonio, porque “por leves cosas y sin
fundamentos algunos nos fomentan causas criminales, arrastrándonos presos a la
cárcel Real de Santa Olalla”. Y allí les dejaban por el tiempo que les
parecía, reclamando a su salida grandes cantidades de dinero como multa.
Las continuas "molestias y vejaciones" a las
que eran sometidos los moradores de Carriches por las justicias de Santa Olalla
llegaron a tal punto, que los vecinos, según comentan en la petición "estamos ya resueltos a irnos a vivir a
otras poblaciones, dejando nuestras casas y haciendas".
Carriches se iba despoblando y
nadie quería vivir en el pueblo. Por eso no les quedó otra salida que elevar
sus protestas ante la Corte
de Madrid, buscando solucionar el problema.
Conducidos por el Concejo del
Lugar y sus vecinos dieron el paso de solicitar de S.M. que se les concediera
el Privilegio de Villa. Para ello se necesitaba obtener previamente la licencia
del Conde de Orgaz, ya que Carriches pertenecía al Señorío del Conde, junto con
otros pueblos como Domingo Pérez, Erustes, Otero, etc.
No conocemos cuándo se solicitó
la licencia, pero lo cierto es que en ella se relacionaban, una tras otra, las
continuas extorsiones a las que se veían sometidos.
Ante las súplicas de los carrichanos,
las vejaciones de que eran objeto y el perjuicio que ello ocasionaba para el
porvenir de la aldea solicitante (según dice el texto del Privilegio), el
Conde, y el 2 de octubre de 1748 concedió la licencia con algunas condiciones,
que se firmaron por el Concejo de Carriches en Santa Olalla, 7 días después. A
su regreso al pueblo, convocaron a los vecinos y decidieron nombrar a 3 personas
que se encargarían de llevar ante el Rey Fernando VI, los permisos y
solicitudes de exención de jurisdicción.
Conseguido el consentimiento del
Conde, el procedimiento para la concesión del Privilegio fue rápido.
El Concejo de Carriches se reunió
el día 9 de octubre de 1748 y dio su poder a José Gómez Santana, Antonio García
Luján y a José de la Peña
y Andino, para que comparecieran ante S.M., señores del Real Consejo de
Castilla y adonde fuera necesario, para pedir y presentar petición de exención,
acompañada del consentimiento del Conde: “[...]
damos todo nuestro poder cumplido amplio y bastante, el que en derecho se
requiere y es necesario, mas pueda y debe valer a dichos José Gómez y Santana,
y Antonio García Luján y a José de la
Peña y Andino, procurador de los Reales Consejos, vecino de la Villa y Corte de Madrid, a
todos tres juntos y a cada uno por sí insolidum, y con facultad de que lo que
uno comience lo pueda fenecer y acabar el otro, o los otros; especialmente para
que en nombre de este referido Lugar, su Concejo y vecinos, puedan parecer y
parezcan ante S.M., que Dios Guarde, en su Real Cámara, o dónde convenga, y
haciendo relación de todo lo ocurrido y presentación a él sobre dicho
instrumento de consentimiento otorgado por el expresado Excmo. Sr. Conde de
Orgaz, a fin de que dicho Lugar se haga Villa, pidan la Gracia y Merced para ello y
que se le exima de la citada jurisdicción de Santa Olalla [...]”.
Una vez concedido el poder de
representación, éstos presentaron ante el Real Consejo dicha petición, en la
que se presentaban todos los argumentos que avalaban su postura, junto con el
poder y consentimiento del Conde.
Después de algunos meses, el Real
Consejo de Castilla, a petición del Rey el día 12 de mayo de 1749, estudió toda
la información necesaria, y después que los carrichanos pagaron por la merced
de la exención de jurisdicción la cantidad de 547.500 maravedís (7.500
maravedís por cada uno de los 73 vecinos), S.M. Fernando VI concedió el 27 de noviembre
de 1749 el Real Privilegio eximiéndole de la jurisdicción de Santa Olalla y haciéndole
Villa: “D. Fernando, por la Gracia de Dios, Rey de
Castilla [...] suplicándome que en atención a ello sea servido concederos
Privilegio de exención de la
Villa de Santa Olalla, haciendo a vos el mencionado Lugar de
Carriches, Villa de por sí y sobre sí, con jurisdicción civil y criminal, alta
y baja, mero y mixto imperio en primera instancia, según y como se concedió a
otros lugares (ahora Villas) [...] he venido en concederos la referida exención
y por la presente de mi propio motu, cierta ciencia y poderío Real absoluto de
que en esta parte quiero usar y uso como Rey y Señor natural no reconociente
superior en lo temporal [...] eximo, saco y libro a vos el dicho Lugar de
Carriches de la jurisdicción de la referida Villa de Santa Olalla, su alcalde
mayor, ordinarios y demás justicias y ministros, y os hago Villa de por sí y
sobre sí, con jurisdicción civil y criminal, alta y baja, mero y mixto imperio
en primera instancia [...]”.
El mismo día que se expidió el
Real Privilegio (27 de noviembre de 1749) el Rey Fernando VI envió una Real
Célula al Juez de la Comisión ,
D. Ventura de San Juan, por la que le mandaba que fuese al Lugar de Carriches
con el Privilegio y la
Real Célula , y diera posesión, señalándole el término y
territorio que le correspondiese. También le encomendó que averiguase qué
término, territorio y vecindario tenía, y que hiciese nombramiento de los
oficios del Ayuntamiento, dándole la Comisión que para el caso es necesaria y se
requiere.
Y así, el día 7 de diciembre de
1749 a las 10 de la mañana, Carriches tomó posesión de su título en las casas
de su Ayuntamiento, dando el juez al nuevo alcalde varas altas de justicia y
notificando al alcalde de Santa Olalla su cese en la jurisdicción de Carriches.
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